Tiras de orina

El análisis de orina es una prueba rutinaria, sencilla y accesible para cualquier clínica veterinaria. Para obtener resultados precisos, es fundamental contar con una muestra adecuada. La muestra ideal debe ser reciente y puede obtenerse mediante micción espontánea, sondaje uretral o cistocentesis. Se recomienda recolectar al menos 5 ml de orina en un tubo de ensayo limpio y cónico para evaluar sus características físicas, realizar el análisis químico y examinar el sedimento urinario.

Las principales características físicas a observar en una muestra de orina son el color, el grado de turbidez o transparencia, el olor y la densidad urinaria. Para complementar el análisis, se utilizan tiras reactivas de orina, un método económico que permite realizar un análisis cualitativo y semicuantitativo. Estas tiras pueden usarse de manera manual, comparando los resultados con el colorímetro del inserto, o de forma automática con un analizador de orina veterinario.

Las tiras reactivas suelen medir 10 parámetros clave, que se describen a continuación:

  1. pH: Indica la acidez de la orina. En mascotas sanas, debe estar en el rango de 6,0 a 6,5.
  2. Gravedad específica: Mide la concentración de la orina y es un indicador de la función renal.
  3. Proteína: No es un componente normal de la orina. Su presencia puede indicar infección bacteriana, enfermedad renal o sangre en la orina.
  4. Glucosa: Normalmente no se encuentra en la orina. Su detección sugiere la posibilidad de diabetes mellitus.
  5. Cetonas: Son subproductos metabólicos que aparecen cuando el cuerpo no recibe suficiente energía de los nutrientes. Su presencia puede ser un indicio de diabetes.
  6. Bilirrubina: Indica un aumento en la destrucción de glóbulos rojos, lo que puede estar asociado a enfermedades hepáticas o autoinmunes.
  7. Sangre: La prueba detecta la presencia de glóbulos rojos u otros componentes sanguíneos en la orina. Este hallazgo debe ser evaluado mediante un análisis microscópico para determinar la causa, que puede incluir infecciones, inflamación o cálculos renales/vesicales.
  8. Urobilinógeno: Puede ayudar a evaluar la función hepática y detectar posibles trastornos del hígado.
  9. Nitritos: Su presencia puede indicar infección bacteriana en el tracto urinario.
  10. Leucocitos: Detecta glóbulos blancos en la orina, lo que puede ser un signo de infección o inflamación.
 

Estos parámetros permiten evaluar la salud urinaria y metabólica de los animales, facilitando un diagnóstico rápido y efectivo.