Parvovirus

La parvovirosis canina es una enfermedad viral altamente contagiosa que afecta principalmente a los perros, en especial a los cachorros. Es causada por el parvovirus canino tipo 2 (CPV-2) y puede ser grave e incluso mortal si no se trata a tiempo. Los perros infectados pueden presentar fiebre, letargo, pérdida de apetito, vómitos frecuentes y diarrea con sangre, lo que puede provocar deshidratación severa. También pueden experimentar dolor abdominal y disminución de la actividad general, y la intensidad de los síntomas varía según la gravedad de la infección.

El diagnóstico se realiza mediante pruebas de antígeno en heces que detectan la presencia del virus, y en algunos casos se pueden hacer análisis de sangre para evaluar el estado general del perro y detectar posibles complicaciones. No existe un tratamiento específico para eliminar el virus, por lo que la terapia se enfoca en controlar los síntomas y brindar soporte médico, incluyendo la administración de líquidos intravenosos o subcutáneos para prevenir la deshidratación, medicamentos para controlar las náuseas y los vómitos, y antibióticos para prevenir infecciones secundarias.

Dado que la parvovirosis es altamente contagiosa, es fundamental aislar al perro infectado para evitar la propagación del virus, desinfectar el entorno con productos adecuados, ya que el virus puede sobrevivir durante meses en el ambiente, y vacunar a los cachorros, reforzando la inmunización en adultos según el esquema veterinario. La parvovirosis es una enfermedad viral grave en perros, especialmente en cachorros, y su diagnóstico temprano junto con el tratamiento adecuado pueden marcar la diferencia en la recuperación. La prevención mediante la vacunación y el control de la propagación del virus son clave para proteger la salud de los perros. Si sospechas que tu perro está infectado, busca atención veterinaria de inmediato.